Soñar con otro mundo
La mitología griega
describía los Campos Elíseos como ¨el
lugar sagrado donde las almas inmortales de los hombres y mujeres virtuosos y los guerreros heroicos habían de pasar la eternidad en una
existencia dichosa y feliz, en medio de paisajes verdes y siempre floridos,
bajo el sol¨. Esa antigua creencia no dejaba claro a donde, al morir, iban las
almas de aquellos que no fueran virtuosos y heroicos.
El Cielo es un concepto presente en muchas religiones
y filosofías
espirituales
que se define como lugar de morada de Dios, ángeles y almas humanas y suele
ser interpretado como un lugar de gozo,
paz, felicidad infinita y eterna. Algunas religiones afirman
que el Cielo es el destino final en el más allá para los humanos que no han
cometido pecados o que sus pecados leves fueron perdonados en vida o de aquellos que después de morir pasaron por
el Purgatorio para ser purificados. Al Infierno
van a ser torturadas las almas de los que han cometido pecados mortales y no se
arrepienten de ello.
Las ideas religiosas sobre la
felicidad eterna después de la muerte les sirven de consuelo a aquellos creyentes
para los que la vida terrenal está llena de dificultades y sufrimientos.
Un minero africano llamado Thabo
Kikundo estaba en su casa sentado en un desvencijado butacón mirando un
aburrido programa en su viejo televisor. Se sentía muy preocupado porque el
mineral se estaba agotando y le habían informado que si no encontraban un nuevo
filón tendrían que cerrar la mina y los trabajadores serían despedidos. De pronto,
comenzaron a pasar un video que reproducía la canción ¨Imagine¨ de John Lennon
y Thabo se puso a repetir en inglés aquellas frases, que traducidas al español dicen:
¨Imagina que no hay Cielo ni infierno sobre nosotros/ imagina que no hay
países, nada por lo que matar o morir, ni tampoco religión/ imagina que todas
las personas viven en paz/ imagina que no hay propiedades, avaricia ni hambre,
que los hombres son hermanos/ imagina todas las personas compartiendo todo el
mundo/ tu puedes decir que soy un soñador, pero no soy el único/ yo espero que
un día te nos unas y el mundo viva como uno solo¨.
El cansancio producido por el
duro trabajo en la mina hicieron que Thabo se quedara profundamente dormido frente
al televisor y mientras dormía soñó que tendría suerte y pronto estaría
viviendo en un mundo parecido al que aspiraba el autor de la canción. Veamos lo
que soñó:
¨Era
el año 2040, se había circulado por los medios masivos de comunicación y en las redes sociales una convocatoria del PNUD a
participar en una misión de terrícolas
que se asentaría en el planeta Marte para realizar labores de extracción de
minerales estratégicos que en el abundaban y que
se habían agotado en la Tierra. La Oficina del PNUD en su país efectuó una reunión con los interesados en participar, entre ellos Thabo,
para darles a conocer las características de la misión en Marte
y las exigencias de conocimientos y actitud exigidos a los
aspirantes.
En
la reunión se explicó que las 36
misiones exploratorias realizadas desde 1960 por la desaparecida Unión
Soviética y los Estados Unidos de América habían permitido determinar las condiciones
que debían crearse para la vida de seres humanos en ese planeta en el que las
temperaturas oscilaban de -65 a 20 grados centígrados, según la estación del
año. Todos los aspirantes serían evaluados
física y mentalmente y recibirían una preparación de supervivencia durante
varios meses en condiciones de existencia similares al clima de Marte en un
centro de instrucción para viajeros interplanetarios ubicado en la Antártida. El
viaje entre la Tierra y Marte tardaba entre 150 y 300 días, en dependencia de
la posición de ambos planetas en el
momento del lanzamiento del cohete, por lo tanto los que integraran la
misión inicial y las siguientes tendrían que residir permanentemente en el
mismo. La edad máxima permitida para integrar el contingente era de 35 años.
Conociendo
que el modelo político económico vigente en muchos países era muy cuestionado
por políticos y académicos pues se había empobrecido una gran parte de sus
habitantes a costa del enriquecimiento indetenible de los más poderosos, después de intensas y enconadas discusiones
entre los representantes las principales potencias, la Asamblea General de la
ONU, había decidido por mayoría de votos organizar la sociedad humana en Marte de una
forma diferente, para evitar que se reprodujeran los mismos males que en la
Tierra. Solo tendrían derecho a poblar ese
planeta aquellos que aceptaran nuevas
normas de convivencia, bastante
diferentes de las caóticas e injustas reglas existentes en la Tierra.
Se
establecería un solo gobierno planetario al que se subordinarían
los gobiernos locales, que se crearían a medida que se expandiera la población
a nuevas zonas. Ese gobierno decidiría
en consulta con la población residente la cuantía de personas que arribarían
desde la Tierra periódicamente, en la medida que fueran creadas las condiciones
para la vida humana y la producción requiriera más fuerza de trabajo.
En
el planeta que sería colonizado por los terrícolas no habría ricos ni pobres, no funcionaría el dinero. La medida que se utilizaría para el
intercambio de productos y servicios con la Tierra serían las horas de trabajo vivo y pretérito
invertidas en la producción, esta se certificaría por las entidades productoras
o prestatarias de servicios. Hacia la Tierra se transportarían los minerales que fueran extraídos y hacia Marte se enviarían suministros indispensables, que
se irían reduciendo en la medida que en ese planeta fueran produciéndolos. El
tiempo de trabajo y los resultados productivos se registrarían por personal
administrativo en el expediente
permanente de cada trabajador para la evaluación de su desempeño y se tendrían en
cuenta para su promoción y para determinar los méritos a considerar para
recibir viviendas familiares y aquellos
bienes duraderos que al principio de la
colonización no estarían disponibles
para todos, lo que se decidiría colectivamente por los trabajadores. Cuando al
fin las condiciones creadas permitieran constituir familias, los descendientes
podrían heredar los bienes de sus padres, siempre que estuvieran incorporados
al trabajo o a los estudios. Salvo la
propiedad personal, no existiría propiedad privada sobre los medios de
producción, todos los centros de trabajo o de recreación serían de propiedad social y se regirían por
los principios cooperativos de funcionamiento. Cuando la producción alcanzase
niveles suficientes para todos por igual, la distribución de bienes se realizaría
según las necesidades de los ciudadanos. Mientras no se alcanzara, sería distribuida igualitariamente.
En
el Plan Director del planeta recientemente aprobado por la ONU se había
previsto en el futuro la existencia de guarderías infantiles para atender a los
más pequeños mientras los padres trabajaran. Los niños en edad escolar y los jóvenes
tendrían la obligación de asistir a la escuela desde el preescolar al
preuniversitario. Los que así lo
desearan podrían continuar los estudios superiores. Todos los ciudadanos tendrían
garantizada la asistencia médica. Aunque
al principio la población sería joven, en el futuro se crearían las condiciones para
que las personas de avanzada edad que lo requirieran tuvieran la
posibilidad de asistir diariamente a casas de abuelos donde almorzarían
y se les garantizaría entretenimiento y asistencia médica primaria. Para los
que necesitaran cuidados adicionales se
crearían más adelante asilos donde
disfrutarían de todas las atenciones y
comodidades.
A
medida que el planeta se fuera poblando se crearía una amplia red de
infraestructuras, en lugares cercanos a las minas. Toda la generación de
electricidad se realizaría a partir de fuentes renovables de energía y se iría ampliando
a medida que lo exigiera el incremento de población para garantizar la producción, los servicios, las necesidades del
hogar y el transporte automotor. La atmósfera del planeta y la no existencia de
mares no permitían la existencia de
transporte aéreo o marítimo, salvo los
cohetes interplanetarios que viajarían entre la Tierra y Marte. Desde un inicio sería necesario desarrollar una gran conciencia de ahorro de todo
tipo de recursos, no habría despilfarro como en los países desarrollados
terrestres. El nivel de automatización y robotización alcanzado en la
producción minera e industrial, en los
invernaderos agrícolas y en los
servicios sería fabuloso, las cantidades de productos y surtidos producidos permitirían
un aceptable aunque restringido nivel de vida inicial y con el desarrollo
previsto podrían satisfacer las
necesidades básicas de alimentos, vestuario, calzado, medicamentos, materiales
de construcción, equipos electrodomésticos,
de comunicación e informatización para las entidades y los ciudadanos. Existirían
instalaciones de servicios profesionales y gastronomía
muy eficaces. No tendría cabida
dentro de los habitantes del planeta una
mentalidad consumista, las personas tendrían que ser austeras, compartirían lo que tuvieran, serían
incapaces de robar al prójimo y a las instituciones y no se les permitiría acaparar productos. No existirían diferencias sustanciales para
el acceso a los recursos y el disfrute de los derechos entre trabajadores
manuales, intelectuales, funcionarios y dirigentes.
Todas
las personas en edad laboral deberían asistir
asiduamente al trabajo durante 5 días a la semana y 6 horas diarias y tendrían
derecho a quince días de vacaciones al año. Aprovecharían al máximo la jornada
laboral, ocuparían las plazas según su mayor calificación y capacidad
demostrada, los jefes serían electos colectivamente según sus cualidades. Aquellos
que tuvieran una enfermedad que les impidiera
trabajar o llegaban al límite de la edad
laboral o tuvieran algún familiar enfermo que atender y ello les impedía
incorporarse al trabajo tramitarían la autorización de exención con una
comisión laboral mediante un sencillo y rápido procedimiento. Aquellos que
estando en edad laboral, no se incorporaran al trabajo o faltaran a este serían
remitidos a los tribunales para su consideración y pudieran ser sancionados a
trabajo correccional, a los reincidentes se les devolvería a la Tierra.
Los
cónyuges compartirían por igual las labores del hogar, el cuidado de los hijos
y las personas de avanzada edad con las que convivieran. No se aplicaría ningún
tipo de discriminación de género, origen
étnico, lugar de origen o según la preferencia sexual. No se permitirían crímenes
de odio, ni grupos o minorías extremistas. Existiría libertad para profesar
ideas religiosas y tolerancia entre las personas con diferentes creencias o sin
ellas, no habría templos de ninguna denominación, ni sacerdotes, ni guerras
religiosas.
El
transporte público estaría muy desarrollado, una amplia red de trenes y autobuses eléctricos les permitiría a los trabajadores e incluso a los
funcionarios transportarse a sus centros de trabajo, viajar en funciones de
trabajo o asistir a actividades culturales, deportivas o de recreación,
incluyendo las vacaciones, que incluirían paseos a lugares turísticos como el Monte Olimpo, la montaña más alta del
sistema solar o el Valle Marineris de forma gratuita y planificada. Las personas
invertirían su tiempo libre en actividades de superación individual,
deportivas, culturales, ya sea como aficionado o espectador.
Toda
persona acusada de delito tendría derecho a ser considerada inocente mientras
no se probara su culpabilidad ante un tribunal competente. No se aplicarían
torturas, penas crueles, inhumanas o degradantes, ni desapariciones forzosas. No
se aplicaría la pena de muerte, las cárceles serían verdaderos centros de
rehabilitación mediante el trabajo y la educación persuasiva con los reclusos y
su régimen interno apenas se diferenciaría de cualquier centro de trabajo.
Toda
persona ejercería su derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia, de
opinión y de expresión sin que fuera molestado o discriminado a causa de sus
opiniones.
No
se permitiría la producción, distribución ni el consumo de drogas alucinógenas,
bebidas alcohólicas o tabaco. La violencia familiar sería repudiada por la
sociedad y podría conducir a los
tribunales al agresor. Los alcohólicos,
drogadictos o fumadores clandestinos
que se descubrieran serían atendidos en
instituciones especializadas para su rehabilitación, en caso de reincidencia serían
devueltos a la Tierra.
No
existirían guerras ni terrorismo, Imperaría la colaboración, coordinación y la
negociación con la Tierra través de la ONU. No existirían armas de destrucción
masiva o convencionales, no habría fuerzas armadas, solamente una reducida y bien entrenada fuerza
de orden público, en su mayoría robots, que utilizaría dispositivos eléctricos
paralizantes o disuasivos para casos extremos.
No
habría campañas electorales, los que
integrarían el gobierno del planeta o de las localidades serían propuestos
libremente por los pobladores y electos democráticamente por hasta dos
mandatos, serían revocables y las decisiones de gobierno se tomarían
colectivamente en consulta permanente con los ciudadanos. Los órganos de
administración serían muy eficaces y dispondrían de plantillas muy reducidas
cubiertas por personas muy capaces y entregadas a su trabajo y de mucha
sensibilidad. No existiría burocratismo, peloteo, nepotismo ni amiguismo, los
trámites administrativos se realizarían con brevedad gracias a una alta
informatización. Las comunicaciones digitales de interés social serían
trasmitidas por cable desde una redacción central y llegarían a todas las
instituciones y ciudadanos, se ceñirían a la estricta verdad y no intentarían
embellecer, justificar o tergiversar los sucesos o las decisiones de los
gobernantes o de las entidades
involucradas.
Por
regla general, los ciudadanos serían respetuosos del derecho ajeno y no excederían
los suyos, no sería aceptable el uso de la violencia entre personas,
violaciones y otras conductas reprobables, los infractores serían denunciados, detenidos
y puestos a disposición de los tribunales.
Los perturbados o débiles mentales serían
conducidos a instituciones especializadas para su tratamiento o permanencia, no
deambularían por las calles.
Existiría
una gran cultura medio ambiental, se cuidaría y respetaría el medio ambiente. El
agua potable sería un recurso muy escaso y se utilizaría racionalmente en la agricultura,
la industria y los hogares¨.
Al
concluir la explicación el funcionario del PNUD
explicó que no solo necesitaban mineros, también agricultores, médicos,
dentistas, psicólogos, maestros, personal administrativo, pero que todos
deberían tener una altísima calificación, altruismo y gran espíritu de sacrificio, deberían
dominar el idioma inglés, que sería la lengua oficial del planeta. Informó los
datos del sitio de internet donde podían encontrar la planilla de solicitud y
se despidió de los presentes. Al finalizar la explicación se suscitó una fuerte discusión
entre los asistentes, muchos de los que
inicialmente se mostraban interesados declinaron integrar el contingente, sobre todo
aquellos que pensaban que se harían ricos en poco tiempo y volverían a la
Tierra a disfrutar de su dinero. Un grupo reducido de los asistentes mantuvieron su interés en probar suerte, entre
ellos Thabo, que aunque trabajaba 12
horas diarias de lunes a sábado el salario le era insuficiente, vivía en una choza mal
amueblada, carecía de agua corriente y tenía sobre si la espada de Damocles del
posible despido¨
De pronto el sueño de Thabo
resultó interrumpido abruptamente por una pelea de perros callejeros. El
televisor seguía encendido y en ese momento pasaban por televisión un resumen
de las noticias de actualidad:
·
El presidente Trump declara que mantendrá las sanciones a Corea
del Norte hasta que este país elimine totalmente el armamento nuclear.
·
Mueren 5 personas por un
atentado con bomba en Kabul.
·
Hallados 132 cadáveres un
enterramiento clandestino en Tijuana, Méjico.
·
Mueren 12 judíos en un
asalto a tiros a una sinagoga en Estados Unidos, el asaltante fue capturado y puesto
a disposición de los tribunales.
·
Bombarderos israelíes
atacan la Zona de Gaza como respuesta a unos cohetes artesanales disparados
hacia su territorio y causan la muerte a 16 palestinos y hieren a decenas de pobladores.
·
Llegan a la frontera con
los Estados Unidos en Méjico miles de centroamericanos que huyen de la miseria
con la intención de recibir la condición de refugiado en los Estados Unidos.
·
Continúa la epidemia de
ébola cobrando vidas en la República Democrática del Congo.
Thabo miró el reloj, apagó
el televisor, se acostó en su catre y trató de dormirse pronto con la esperanza
de volver a soñar y verse a sí mismo en
el planeta Marte disfrutando de mejores condiciones laborales y de vida, preguntándose
porqué tenía que arriesgarse a ir tan lejos para no ser pobre, discriminado y
sentirse feliz.
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